El Rincón de ofertas de Exedra Books

Hay un espacio que en Exedra que permite leer por menos dinero. Si no quieres gastar tanto dinero pero quieres buscar una buena lectura, el rincón de ofertas de la librería te ayudará a encontrar bajo la combinación de: poco dinero + un libro para tu gusto=Lector contento.

Los hay en inglés, en español, para todas las edades, de no ficción y ficción, de historia, de autoayuda.

Ven y revisa que todos los títulos marcados tienen descuento.

Anuncios

“En el fondo escribo para saber qué y por qué escribo”

RodolfoRabanalEl nombre de Rodolfo Rabanal, durante un tiempo, ha pasado desapercibido. Sin embargo, aquellos nostálgicos de la buena escritura del siglo XX -donde convivieron los mejores autores que  hoy sabemos y reconocemos que han cambiado a la literatura- pueden recordarlo por haber logrado tener un best seller, con una cifra de ejemplares bien considerada para la época. El reconocimiento le llegó con Un día perfecto y su obra se amplió hasta alcanzar el día de hoy, cuando su país -Argentina- volvió a reseñarlo, a mencionarlo y a valorizarlo con su último libro, un volumen que recopila las anotaciones de Rabanal durante años, incluyendo los más dolorosos de la historia de su nación.

Rabanal nació en Buenos Aires y se formó como periodista, donde cumplió varios roles desde corresponsal, jefe de redacción y columnista. Fue Subsecretario de Cultura de la Argentina durante el gobierno de Raúl Alfonsín, el primer gobierno democrático luego de la dictadura más cruel que sufrió su país. Obtuvo las becas Fullbright y Guggenheim, además de premios que reconocen su trabajo como escritor. Su obra incluye títulos como El apartado, Un día perfecto, El pasajero,  En otra parte, La vida brillante, El héroe sin nombre. Además ha sido traducido al francés, al inglés y al polaco.

Exedra Books pudo entrevistar, vía e-mail, a un escritor argentino profundo, en cuyas novelas se encuentran personajes desafiantes para el lector, de una elaboración cuidada y con alta calidad narrativa que exige en su lectura.

-Exedra Books: En más de uno de sus libros, los personajes se encuentran en el extranjero o en una situación de tránsito. ¿Cómo se construye un protagonista desde lo extranjero, desde su contraposición con otras culturas?

-Rodolfo Rabanal: Hay dos elementos centrales para la construcción de ese tipo de protagonismo: la extrañeza y la confrontación. Pero hay que aclarar que cada vez que el sujeto novelístico observa su propia realidad “se confina” a una especie de margen, o sea que da un paso al costado y entonces su propio medio pasa a ser extraño o extranjero y adquiere así un relieve sorprendente. En “El Apartado”, mi primera novela, el personaje central vive sus días desde una extrañeza teñida de enigmas y hasta tal punto es así que su propia ciudad -Buenos Aires- es percibida como un lugar ajeno, desconocido y naturalmente peligroso.

-E.B: ¿Cómo cambió su escritura después de los años vividos fuera?
-R.R:  No sabría decirlo con exactitud, posiblemente adquirí una conciencia más aguda sobre mi propia lengua y en algunos casos (por ejemplo, en las dos novelas “norteamericanas” El Pasajero y En otra parte) traté de experimentar con el sonido o la resonancia del inglés pero escribiendo normalmente en español, sobre todo en”En otra parte”. En todo caso, hay en esos textos una velocidad sintáctica y una concentración de sentido que va generando un ritmo de algún modo asimilable al habla norteamericana. Pero, en rigor, no siento que vivir en el extranjero haya cambiado mi escritura porque en muchos sentidos es como si jamás haya salido de Buenos Aires.
-E.B: Si hay algo que se destaca en toda su obra literaria es la profundidad de la esencia humana de los protagonistas. Quizás no se expone de manera tan obvia el viaje interior que hacen durante el transcurso de la novela. Es una evolución sutil. ¿Cómo elabora una trama tan compleja y que lleva un adelante aspectos tan frágiles en cuanto al ser humano?
-R.R: Si yo pudiera responder esta pregunta… Bueno, si lo supiera no escribiría porque en el fondo escribo para saber qué y por qué escribo.  Sobre todo, me dejo llevar como si se tratara de música, voy entrando en las palabras y buscando las más justas (es una ilusión,por supuesto) y en ese tránsito se va tejiendo la trama y dibujando -tenuemente- el caracter, el personaje, etc. Por otro lado, tengo la sospecha de que siempre hablo de mi mismo o de algo que se parece a las distintas variables de mi propia persona. Lo cual, por supuesto, no quiere decir que sea autobiográfico. Me aburriría serlo.
-E.B: Su forma de escribir posee un humor tan fino que puede pasar desapercibido. Y sin embargo, lo que queda en el lector es de gran profundidad, es efectivo. ¿Cómo describiría su manera de contar historias?
-R.R: Me parece que en la respuesta anterior digo algo sobre mi forma de escribir y tiendo a creer, aunque puedo estar profundamente equivocado, que una buena parte de mí se deja llevar por el azar a partir de una idea, una figura, una imagen o una frase cualquiera que oí o imaginé en alguna parte en algún momento.Rara vez tengo una historia entera que contar, básicamente no creo en esas cosas, para eso está el periodismo. Creo en situaciones cambiantes, paradójicas, plagadas de contradicciones irresolubles a las que, sin embargo, no hay más remedio que llevarlas adelante y vivir con ellas. Por eso, al escribir, me tienta negar o poner en duda lo que acabo de afirmar o bien lo contrario. Es un juego.
-E.B:¿Qué autores lee?
-R.R: En realidad, estoy muy poco actualizado. Sigo leyendo a Borges, a Beckett, a Lowry, he leído  a John Cheever y a Philip Roth y, sobre todo, a los poetas como Eliot, Pound, Rilke, y algunos preferidos en español. Sigo leyendo a los griegos y a Dante y me atrapan pensamientos como el de Wittgenstein y Foucault. Con mucho interés leí a Sebald, notable desde muchos puntos de vista, también a Thomas Bernhard, principalmente “Trastornos”.
-E.B: ¿Qué es la escritura para usted?
-R.R:  En una buena medida, es mi forma de estar en el mundo, mi forma de ser en él, aunque es verdad que dedico más tiempo a leer que a escribir. Leer me permite imaginar ciertas perfecciones que jamás alcanza mi escritura, porque la escritura siempre es una forma activa del fracaso mientras que la lectura no lo es nunca, o casi nunca.
-E.B: Es considerado uno de los mejores escritores de su país del siglo XX y sin embargo mantiene un perfil bajo, incluso hasta puede decirse que no se lo reivindica como se debiera hacer. ¿Es una elección personal no sumarse a una exposición masiva?
-R.R: Bueno, realmente, jamás cultivé la exposición masiva, creo que no supe hacerlo ni sé hacerlo ahora y tal vez ocurra que lo que yo escribo no se presta a ese tipo de vidriera. Lo que importa es escribir más allá de toda expectativa mundana. Que se me considere en esta entrevista como uno de los mejores escritores argentinos del siglo XX no ha dejado de ser para mí una gran sorpresa.
-E.B: Hace poco publicó un nuevo libro que recopila sus pensamientos anotados en libretas a lo largo de los años. ¿Tiene pensado publicar alguna nueva novela?
-R.R: Ahora mismo estoy tratando de descubrir qué cosa estoy escribiendo porque me muevo entre la ficción y el ensayo confundiendo los géneros en una especie de trama novelesca que no es sin embargo una novela. Francamente, estoy muy intrigado.
-E.B: ¿En que otro escritor se ve reflejado (desde los temas que tocan hasta la manera de escribir?
-R.R: En realidad, no lo sé, créame.
-E.B: ¿Cómo ve a la literatura mundial actual? ¿Y cómo ve lo que consumen hoy los jóvenes?
-R.R: Me temo que abunda una cierta facilidad estructural favorecida por la idea del mercado.
-E.B: ¿Qué autores centroamericanos ha leído y puede recomendar?
-R.R: Como le dije antes, lamentablemente estoy muy poco actualizado sobre todo en el género de las ficciones.
-E.B: Argentina nunca ha tenido un Premio Nobel, ¿Quién le gustaría que lo ganara, de su país?
-R.R: Efectivamente. Nunca tuvo uno. Sobre todo, jamás se lo otorgaron a Borges, una alta injusticia infringida a las letras, por lo tanto es difícil (para mí, al menos) entender la íntima mecánica de ese premio y de ahí suponer o conjeturar sobre quien podría merecerlo.
Rabanal es de esos escritores jugosos y demandantes en cuanto a su lectura. Se trata de una narrativa compleja pero que es una lección de escritura por donde se lo mire. Si calificar a alguien como un muy buen escritor y que cumple con todos los parámetros para ser considerado un gran talento, es Rodolfo Rabanal uno de los referentes de este concepto.

Por Rosario Arán (para Exedra Books)

Tenemos El Pasajero disponible en Exedra Books, por Rodolfo Rabanal.

¡Acción!: Los Booktubers y la crítica literaria a través de una cámara

La crítica literaria, como tradicionalmente se la conocía dentro del periodismo cultural, ha dado un giro de 180°. Las voces que opinaban en medios culturales gozaban de una reputación temeraria para las editoriales. Ahora, el mundo de los libros teme a un grupo que jamás pensó temerle y al que han sabido interpretar como nuevos formadores de opiniones (en lo que respecta en literatura que vende). Los jóvenes que han ido creciendo con la tecnología y que la utilizan a su favor. Son hijos del 2.0 y lo aprovechan. Desde Twitter, Blogs, Instagram hasta YouTube. Es en esta red de vídeos online que se ha dado el nuevo fenómeno que se esta observando como otra manera de hablar de literatura, de criticarla: Los Booktubers.

Comienza en el mundo anglosajón, hace un par de años. Jóvenes de distintas nacionalidades se desenvuelven con picardía frente a la cámara para hablar de los libros que han leído, otorgarles puntaje y establecer una interacción dinámica con quienes los observan (llamados suscriptores). Esto se trasladó al mundo hispano, con España y México a la cabeza con cantidad de Booktubers y seguidores.

Por la edad de quienes han creado estos canales visuales, lo que mayormente se cultiva como recomendación es el Young Adult, es decir, la literatura para jóvenes que tiene su punto fuerte con las sagas y las películas. De esta manera, se vislumbra una cierta conexión entre lo que es la manera de comunicarnos que existe hoy. Todo es más visual y menos escrito, aunque todo se base justamente en las letras. La forma en que se recomiendan libros, no se limita a una reseña en una revista cultural -admitámoslo, consumida por un grupo minoritario- sino que se sube a la vorágine actual donde hay poco tiempo para todo y lo visual gana con una manera menos aburrida y que rompe con estructuras de la crítica literaria tradicional.

¿Qué se encuentra en estos vídeos? Una persona hablando a la cámara. Al vídeo se le suman viñetas, gráficas de todos los tipos y colores, cambios rápidos en iluminación y todo dentro de un mismo plano visual. No sólo se limitan a recomendar libros, sino a establecer distintos desafíos –challenges–  y aportarle entretenimiento a la manera de contar la lectura. Hablan sin un guión, están cargados de espontaneidad y si se equivocan eso también aporta a la naturalidad con que se cuenta un tema literario. Totalmente distante de la visión más erudita que se ha tenido tradicionalmente de la literatura y formando nuevos lectores que buscan leer recomendaciones por gente que es igual que ellos, que tienen los mismos intereses y problemas.

Muchas veces se ha criticado la situación de Panamá en relación a la literatura. Lo cierto es que hay mucho para criticar. Sin embargo, hay que reconocer a la nueva generación de lectores, adolescentes, que se suman a los libros desde distintas maneras y buscan incentivar la literatura desde lo que comienza como un proyecto amateur hasta lograr ser referentes de opinión. Leen, saben más que nadie sobre el género Young Adult y sobre sagas, mantienen un ritmo de interactividad con otras personas de su edad y los arrastran a consumir aquello que les parece que vale la pena. Son ellos a quienes se les debe reconocer el mérito de fomentar la literatura, en un país donde las instituciones gubernamentales han abandonado este aspecto.

Además de los blogs literarios, los clubes de lectura, Panamá suma a los Booktubers. Si bien son pocos los que se toman este trabajo, que no es para nada simple por el color que le colocan a sus vídeos, han de ser reconocidos como los que marcan una línea dentro de su generación. Algunos de ellos son Lucia Lorena, Jonathan Rangel y Dayana Gómez Carrasco, quienes crearon sus canales y siguen el ritmo de los BookTubers de otros lugares.

La manera de hablar de literatura ha ido mimetizándose, pero ha logrado convivir para no dejar a ningún lector fuera. Desde los que buscan la crítica literaria tradicional por voces reconocidas dentro del ámbito, hasta quienes buscan conocer la literatura con un par que les hable como hablan ellos. Cualquier forma es válida, porque se trata de hablar de libros. Y eso, siempre, es lo que importa.

Rosario Arán (para Exedra Books)

Te recomendamos: Good money gone

good-money-goneTítulo: Good Money gone

Autor: Richard Killborn y Mario Acevedo

Precio: 14.99 USD

Páginas: 232

Panamá y su banca son un tema que a los demás países le preocupa. Ocupa, para quienes no lo saben, un lugarcito en la lista de “paraísos fiscales” y el movimiento de dinero es algo que acompaña a la economía del país. La flexibilidad en ciertos aspectos, que otros países no tienen por sus leyes, han hecho de Panamá una alternativa para movimientos de dinero, en muchos casos, cayendo en la ilegalidad. Un tipo de fraude económico es contado en Good money gone de Richard Killborn y Mario Acevedo.

Un joven graduado de Estados Unidos, llega a Panamá con una promesa de trabajo única. Una promesa grande de generarle dinero al dueño de una empresa que factura millones y millones. Y una promesa de un futuro que él no se imaginaba. Propiedades, mujeres y sexo, cuentas de banco abultadas, eso es lo que sucede en esa organización. Hasta que la olla se destapa y el protagonista debe correr para ser leal a sus clientes, quienes son las víctimas de un gran fraude perpetrado por el dueño de la empresa.

El ritmo de un thriller mantiene al lector en sus páginas, donde todo comienza todo color de rosas y de a poco empieza a revelarse, espionaje, presión y gran contenido de referencias a manejo de dinero. Un thriller que sucede en Panamá y que utiliza los espacios de la ciudad para ejemplificar algo que, se dice, sucedió en parte bajo los nombres de otros personajes.

Centroamérica en Frankfurt

Halle_09_AH_005_17950 (1)La literatura centroamericana ha gozado de buena reputación gracias a premiaciones, reconocimientos en otros países que han hablado de nicaraguenses, guatemaltecos. En la actualidad, los nombres que más se imponen son los de Gioconda Belli o Sergio Ramírez. Sin embargo, en comparación con otros países de habla español, Centroamérica ha quedado muy opacado.

Para derribar esta barrera, la gran Feria de Frankfurt -que se lleva a cabo del 8 al 12 de  octubre en Frankfurt, Alemania- reivindica a Centroamérica en el plano de la literatura, al invitar a participar a editoriales y autores de la región.  Esta es la primera vez que se desembarca en Frankfurt con un stand propio, que incluye a 10 editoriales de 6 países.

No sólo estarán presente para hacer conocer ejemplares publicados aquí, sino que también participarán de actividades comunes que buscan impulsar el papel que tiene Centroamérica dentro de la literatura global, con el fin de incentivar el intercambio cultural a través de libros publicados aquí y alcanzar otras latitudes.

Participarán editoriales de Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras y por Panamá,  Editorial Exedra Books dirá presente.

Esta es una gran oportunidad que surge para todos estos países para acompañar al resto de Latinoamérica en el plano internacional y llevar a nuestros autores a otras culturas, comunicando nuestros valores, creencias y costumbres.

El abandono de un libro, la fortuna del otro

He encontrado, últimamente, tantas iniciativas similares acerca de desprenderse de los libros. Podría sorprender esta iniciativa y sin embargo tiene una razón de ser. A algunos les cuesta soltar los libros (“Se ven muy lindos en mi biblioteca”, argumentamos) y en realidad, lo beneficioso es que los libros circulen. Que los textos estén disponibles, más allá de la capacidad de lectura de cada persona.

Se ven bibliotecas móviles en la playa en países en Israel, en países de Europa. La gente toma un libro, lo lee y lo devuelve (o no, da igual). En la Argentina, existe un tanque de guerra que se moviliza cargado de libros. La iniciativa se llama Arma de Instrucción Masiva, un guiño excelente hacía lo que promueven los libros y de esta manera se recorre el país y quienes están por allí, pasan, revisan los libros y descubren tesoros viejos que jamás los encontrarían entre las novedades que prevalecen en la librería.

Lo más reciente que ví, a través de un amigo en común en Facebook, llama la atención por la universalidad de la misma. “Suelta de libros” se denomina este evento. Consiste en dejar un libro en cualquier espacio público con una dedicatoria (dada por el mismo evento organizado a través de Facebook) y que incentiva a volver a dejarlo suelto para que otro también disfrute su lectura.

De esta manera, se genera una cadena de liberación, donde los libros toman la ciudad que sea e instruyen a quien lo tome de manera gratuita. Que pasen de mano en mano.

¿Si esto puede darse en Panamá? Podría darse, aunque hay una reticencia al libro usado y a lo desconocido. Si esto se revirtiera, quizás hasta la persona menos pensada se volcaría a la lectura. Quizás no sirva para todos los millones pero puede hacer su parte en algunos pocos. Y eso es más que suficiente.

Te recomendamos: El atentado

P1080547Título: El atentado

Autor: Harry Mulisch

Precio: 8.50

La mitad del siglo XX encontró a los escritores europeos totalmente convulsionados por la situación de guerra, post guerra y Guerra Fría. Fueron testigos y víctimas de sistemas políticos, derrumbes económicos y sociedades violentadas. Ese universo  trágico, sin embargo, les brindó muchísimo material para crear historias sublimes que dan cuenta de la situación aberrante que sacudía al mundo. Harry Mulisch con El atentado toma un contexto de su Holanda natal y regala al lector la posibilidad de conocer la situación del pequeño país durante la ocupación Nazi.

Anton es el segundo hijo de un matrimonio holandés. Una noche, un cadáver aparece fuera de su casa. No es cualquier muerto, es el Jefe de la policía. Luego, sobrevendría la tragedia: la casa arde en llamas, sus papás y su hermano son fusilados y él es trasladado a vivir con sus tíos. Todo esto con los nazis como culpables absolutos de destruir la familia. Años más tarde, Anton se reencuentra con gente de su pasado -en etapas- y reconstruye cómo ese cadáver terminó en la puerta de su casa, marcando su vida para siempre.

Mulisch escribió un libre complejo pero simple al mismo tiempo. Simple en su trama, complejo en contextos, en sentimientos de personas unidas por el dolor de una época donde los límites y los valores tenían un límite borroso. El atentado atrapa, Mulisch lo hace desde su escritura veraz, profunda entre líneas y seductor con un tema que no debe olvidarse. Y ofrece una visión sobre Holanda durante y después de la Guerra.