De cómo elegir un Nobel de Literatura

A menos de 24 horas de conocer al Premio Nobel de Literatura de este año, una vez más se sucede la mística que rodea a este premio. De algún modo, es el único entre los máximos galardones que consagra al arte y por ello su entrega mantiene cierto status de secta creativa, en contraste con las otras categorías. Luego de los últimos Nobeles de Paz, el prestigio de este ha ido en picada y sólo algunos como el de medicina todavía mantienen cierta humanidad -apartándose de lo tecnológico, más allá que la evolución de esto permita facilitar la vida del ser humano. En el medio yace el de Literatura que quizás levante más expectativa y se espera un reconocimiento justo, que no recaiga en errores del pasado. Puede que también es el que más involucre al individuo común y corriente porque se trata del consumo de libros, por ende los candidatos han sido evaluados por la gente y convengamos que esto no sucede con el de química, economía o medicina.  De algún modo, transforma a la gente en la posibilidad de ser jueces y cuestionar a la Academia Sueca si su elección no satisface. Y la Academia paga por ello, perdiendo credibilidad.

¿Cómo llegaron Alice Munro, Gabriel García Márquez, J.M. Coetzee, Le Clézio, V.S. Naipaul a ganar el Premio Nobel? La carrera sigue un proceso. La Academia Sueca posee 18 miembros y el Comité del Nobel de Literatura evalúa los candidatos. Ahora bien, sólo pueden postular gente calificada para tal fin: Miembros de la Academia Sueca o sociedades y academias similares, profesores de literatura de universidades, antiguos ganadores del Nobel, los presidentes de Academias de Letras  de cada país. Por supuesto, ellos son reclutados por la Academia Sueca para sugerir nombres.

Sistemáticamente se envía una invitación en septiembre para nominar a escritores, que extiende hasta febrero la posibilidad de nominar autores. Entre abril y mayo se realizan las pre-selecciones  de 15 a 20 escritores y se eligen los candidatos finales. Junio a agosto es el momento para leer las obras de estos candidatos para reunirse en septiembre y elegirlos en octubre. El anuncio se realiza el primer jueves de octubre de cada año y se entrega en una ceremonia en Estocolmo, en diciembre.

Los finalistas de los premios no se revelan hasta después de 50 años, establecido por el estatuto de los Premios Nobel. Por ende, todavía no sabremos a quien le ganó Gabriel García Márquez. Por ejemplo, si se sabe que en el ’63 Neruda estaba entre los finalistas  (finalmente lo obtendría en el 71) y que competía con Samuel Beckett.

De la controversia de los Nobel de Literatura se habla siempre. Si se trata de una lección sobre autores desconocidos y poco comerciales, o si realmente es un reconocimiento a su trabajo. También a aquellos que han dejado afuera. Hasta el cansancio se repite que Joyce, Proust, Tolstói, Nabokov y Borges eran merecedores del premio y la Academia fue injusta, en algunos casos por motivos políticos.

Si se revisa la lista de ganadores, se deprenden ciertos datos. Por ejemplo, luego de la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte de los ganadores eran de los países Aliados (Estados Unidos, Francia e Inglaterra), con la excepción de Herman Hesse. El país con más Nobeles es Francia con 14, seguido por Alemania y Estados Unidos. Y el idioma más premiado ha sido el inglés.

En español, han sido once los ganadores, llevando la delantera España con 6 y seguido por Chile con 2.  México, Guatemala, Colombia y Perú han tenido un escritor para jactarse.

Después de las apuestas en Londres que postulan a los nombres, de tantos artículos publicados, de escritores sugeridos y debates de quién es merecedor y quién no, mañana se sabrá quien será el Nobel de Literatura de este año. Y probablemente, todos discutiremos si lo hicieron bien, o no.

Y el ganador del Premio Nobel es…

La historia detrás de los Premios Nobel es por demás sentimental. Un inventor y el sentido de culpabilidad que siente por sus inventos, junto con el descubrimiento de saberse recordad de manera negativa. Alfred Nobel inventó varios objetos pero el más recordado es la dinamita. Dicen por ahí que su culpabilidad lo molestaba mucho, al notar el uso que se le daba a este explosivo. Tanto fue así que, cuando confundido con su hermano fallecido, leyó su obituario y la manera en que sería recordado que debió cambiar su testamento. Allí estableció lo que hoy se conocen como los Premios Nobeles, que reconocen a personas que han realizado una contribución en la humanidad en diferentes disciplinas.

Se entregaron por primera vez en 1901 en Física, Química, Medicina, Literatura y Paz. El premio Nobel de Economía se estableció en 1968. Si bien se cree normalmente que todos los galardones son otorgados por la Academia Sueca, el único que es otorgado por esta institución es el de Literatura mientras que  el de la Paz es entregado por el Comité Noruego del Nobel en Oslo, Noruega (siendo la única excepción ya que los demás se entregan el 10 de diciembre en Estocolmo). Las demás categorías son electas por la Real Academia  de las Ciencias de Suecia.

A los galardonados se les entrega una medalla de oro, un diploma y por supuesto, una suma de dinero.

¿Por qué el mundo está pendiente de este premio?  Desde la controversia -todavía hay dudas del Nobel de la Paz a Barack Obama- hasta el merecido reconocimiento en disciplinas como Química o Medicina que contribuyen a un mundo mejor desde las horas de trabajo que invierten las personas para facilitar la vida de todos.

El Nobel de Literatura es el que mantiene expectantes a los que estamos metidos en el mundo de los libros. Desde la sorpresa por autores de otros lugares que no tenemos tan reconocidos, hasta aquellos que nos generan mucha emoción (todo Latinoamérica sintió la alegría cuando se reconoció a Mario Vargas Llosa). La expectativa para saber quienes lo ganarán, las apuestas, los eternos candidatos y la espera que se revela en octubre.

Después de más de un siglo entregando estos premios, no hay duda de la importancia que significan para los galardonados y el honor que significa para sus países. La controversia seguirá cuando los premiados sean cuestionados y sin embargo, en octubre sólo se habla de Nobel. Y se habla de buena manera de él.

Por siempre, Mafalda

Dicen los argentinos que su niña mimada Mafalda aún sigue vigente. Un personaje que trascendió las fronteras de su propio país y llegó al corazón (y al cerebro) de muchas personas alrededor del mundo. Mafalda, una niña pequeña, que reflexiona acerca del mundo, de la situación de su país, de los síntomas de una sociedad convulsionada que puede aplicarse a lo ancho y largo de Latinoamérica.

Este personaje acompañó y acompaña a generaciones, con una temática atemporal que se mantiene y deja inquieto a quien lo lee. ¿Por qué, a pesar de los años, Mafalda es actual? La respuesta es que el mundo no ha cambiado tanto, que hay reglas que aún se siguen aplicando y que tienen relación directa con la condición humana.

Quino, su creador, ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en el día de hoy por la profundidad de pensamiento implementada en sus historietas. El reconocimiento se juntó con el cumpleaños N°50 de Mafalda, cuyas reflexiones y las de sus amigos Felipe, Manolito, Miguelito, Susanita y Libertad son un espejo de la sociedad. Cada uno enmarcado en características, con cierta inocencia propia de su edad, los han vuelto entrañables en el imaginario de la gente.

Desde Exedra Books este pequeño homenaje a Quino, un ilustrador inteligente y sensible que supo crear un personaje inolvidable.

Te invitamos a conocer a Mafalda y leer sus historietas que te sacarán más de una sonrisa y te harán reflexionar muchísimo.